26 de junio de 2009

Michael Jackson

1958-2009
The world isn't going to be the same.
Thanks for your talent.
Luis Mirkovich


18 de mayo de 2009

La Sonrisa de Mona Lisa


Crear la perfecta unión entre lo masculino y lo femenino en un solo ser. Éste era uno de los sueños que Leonardo da Vinci tenía en vida. La Gioconda es la obra cumbre de Leonardo y no es nuevo llamarla el retrato más famoso del mundo. Su sonrisa formó e inspiró a miles de artistas a través de la historia inmortalizando a su creador como maestro de su arte. Pero con una pregunta podemos desarmar toda certeza que creíamos tener sobre esta obra y esa pregunta es, ¿dónde está ahora la Mona Lisa? La respuesta puede ser obvia: colgada en el Louvre en París. Pero ¿y si no fuera cierto?
El cuadro fue creado entre 1503 y 1506 en Florencia. El comerciante florentino Francesco del Giocondo encargó el retrato de su tercera esposa, Lisa Gherardini, veinte años menor que él. Se habían casado unos años antes. Para Leonardo no fue un encargo más. Emprender el retrato de la Mona Lisa fue para él una fascinante experiencia, sólo igualada por su deseo de volar. Un viejo deseo que por esos años se volvió una obsesión. Poco a poco, su sueño de voalr y este retrato tan importante serían el centro de su vida. Dos proyectos que se convertirían en sus grandes metas. Por un lado: ver el mundo desde arriba y descubrir los secretos de las aves. Por el otro: pintar un retrato conteniendo símbolos que encerraran la esencia misma del ser humano. Símbolos que trascendieron el tiempo y sus limitaciones.

Leonardo conoció a Mona Lisa en 1503, el mismo año en que estaba inmerso en crear su máquina para volar. Su obsesión por volar lo atormentaba. Cada vez que observaba el aleteo de las aves, más y más crecían sus ansias de volar e imitarlas, ver el mundo desde arriba era la obsesión que desde chico tenía. Dividía su tiempo entre sus máquinas para volar y las sesiones de Lisa. Por entonces, ella tenía apenas 24 años y Leonardo, más de 50. Para trabajar con ella, Leonardo interrumpía gustoso sus cálculos sobre el viento y la densidad del aire. Ambos tuvieron afinidad instantánea. Cuenta la leyenda que cuando el artista pintó a la joven, ella acababa de perder un hijo y tenía una profunda tristeza. Una inasible y lejana tristeza del alma que el artista intentó capturar y expresar en la tela. Fue una de las pocas veces en que no interrumpió un proyecto para comenzar otro. Los biógrafos de Leonardo no han podido precisar por qué el artista se obsesionó tanto con Lisa. Pero se especula con que la relación entre ambos cambió el día que ella le dijo que tenía 24 años. Como por obra de una misteriosa alquimia, Lisa se convirtió en la reencarnación de Albiera, la madre adoptiva de Leonardo con quien tan feliz había sido en Vinci. Albiera había fallecido a los 24 años, la edad de Lisa en ese momento. Quizás cada vez que Leonardo miraba a Lisa, veía a su madre. Lo cierto es que, por algún motivo, el artista nunca pudo separarse de aquel misterioso lienzo y lo llevaría consigo hasta el final de sus días.

Aquí surge otra cuestión, el comienzo de un complicado laberinto de preguntas. Si era un retrato por encargo, ¿por qué Leonardo nunca lo entregó a su propietario? ¿Por qué lo conservó hasta el final de sus días? Hay docenas de teorías, ninguna completamente satisfactoria. Embelesados por la belleza de la obra, pintores y biógrafos de la época de Leonardo produjeron copias, notas y bocetos. Entre los comentarios más trascendentes, figuran los de Giorgio Vasari, biógrafo contemporáneo de da Vinci y de otros pintores del Renacimiento. Tres décadas después de la muerte de Leonardo, Vasari fue el primero en llamar al cuadro "Mona Lisa" por "Señora Lisa". El famoso biógrafo relata que, cuando da Vinci abandonó Florencia, no llevó el retrato inconcluso al castillo de Cloux en Francia, donde terminó sus días. Pero Antonio de Beatis, quien visitó a Leonardo en Cloux en 1517 cita claramente en su diario de viaje, que el artista tuvo 3 obras consigo en sus días finales: Juan el Bautista, Santa Ana y el retrato de una misteriosa "dama florentina". También está documentado que Leonardo vendió el retrato que de Beatis menciona en su diario por 4000 coronas. La pintura fue vendida al protector de Leonardo, Francisco I, rey de Francia. Ese es el cuadro que hoy cuelga en el Louvre.

Dos relatos claramente contradictorios, una controversia que nadie logró aclarar. ¿Leonardo llevó a la Mona Lisa consigo a Francia, o la dejó inconclusa en Florencia? Quizás ocurrieron ambas cosas. Y aquí es donde un enigma se convierte en dos. ¿Podrían existir 2 obras con el mismo nombre? ¿Una perdida, otra en el Louvre? ¿Cuál de las dos es la verdadera Mona Lisa? La descripción de la Mona Lisa en la biografía de Vasari contiene rasgos específicos que no coinciden con el cuadro del Louvre. Pero un detalle se convierte en una clara evidencia. Las cejas de Mona Lisa. La biografía elogia la forma natural en que las cejas de Mona Lisa nacen de su piel, en perfecta armonía con cada poro. El mismo relato menciona una fuerte mirada, atenuada por sus pestañas, es decir, sus cejas y sus pestañas son cruciales para el realismo del retrato. ¿Dónde están las cejas en la famosa versión del Louvre? El cuadro del Louvre no tiene cejas ni pestañas. Para explicar esto, algunos críticos intentaron argumentar que se borraron debido a la mala conservación a través de los siglos. Es cierto que aplicaron varias capas de barniz al cuadro para protegerlo, y que está algo descolorido. También es cierto que en 1956 le arrojaron ácido, pero sólo su mitad inferior resultó dañada. Pero también es cierto que los estudios radiológicos realizados por el Louvre determinaron que el cuadro en cuestión fue conservado extremadamente bien y que nunca tuvo cejas ni pestañas. La evidencia se vuelve concluyente. Dos obras con el mismo nombre y muy diferentes destinos. Por un lado, un retrato fiel de la joven Mona Lisa, también conocida como Gioconda, esposa de Giocondo. Este retrato inconcluso de una dama con cejas y pestañas, quedó en Florencia. Por otro lado, un segundo cuadro: la famosa obra de alguien si vello facial, considerada una de las grandes obras de arte de la historia. La que Leonardo prefirió y contempló en sus últimos días. Dos obras: una inconclusa y destinada al olvido, y la otra, concluida y colgada en el Louvre. Existe un llamativo bosquejo del gran pintor Rafael de Sanzio que comprueba la teoría de los dos retratos. Rafael visitó el estudio de Leonardo en Florencia cuando pintaba la Mona Lisa. Asombrado por la obra, realizó un boceto idéntico. Existen dos diferencias entre este dibujo, también conservado en el Louvre y el famoso retrato de Leonardo. Primero, las dos columnas que se yerguen a los lados de la figura. La ausencia de estas columnas en la obra de Leonardo se explicaría por el hecho de que el cuadro, presumiblemente, fue recortado en siglos posteriores, hasta llegar a la medida actual de 53 x 77 cm. Pero la segunda diferencia es más notoria: la mujer del boceto de Rafael tiene cejas bien definidas. La Mona Lisa que Leonardo pintó entre 1503 y 1506 no corresponde exactamente con la obra llamada "Mona Lisa" o "Gioconda", actualmente colgada en el Louvre.

Gioconda en italiano significa "mujer alegre", frase aplicable a una mujer sonriente como la del famoso cuadro. Pero el mismo término puede ser usado informalmente para referirse a la esposa de alguien de apellido Giocondo, como era el caso de Mona Lisa. Estos 2 posibles significados pueden ayudar a explicar las inconsistencias en los registros históricos de Vasari y De Beatis. Vasari se refería al cuadro de la esposa de Giocondo, a quien llamó Mona Lisa, cuadro que quedó en Florencia. De Beatis hablaba del cuadro de otra mujer sonriente que Leonardo llevó a Francia y hoy se exhibe en el Louvre. En realidad los frenceses no llaman al cuadro "Mona Lisa", sino La Joconde, o la Gioconda. Esto nos lleva a una pregunta inevitable, ¿quién está retratada en la obra de arte más famosa del mundo? La respuesta llega a los más profundos cimientos espirituales de Occidente, y porta una trascendente y misteriosa verdad, que nos lleva de cuenta nueva a Leonardo, el rebelde, quien habla desde el silencio para socavar nuestras creencias aceptadas y confrontarnos con grandes verdades. Conozcamos a la persona oculta detrás del nombre Mona Lisa. Si el paradero de la pintura original inspirada por Lisa y descrita tantas veces por los contemporáneos de Leonardo es desconocido, ¿quién está en el famoso retrato colgado en el Louvre? ¿Por qué su identidad se mantuvo en secreto tantos años? Estas preguntas emergen desde el fondo de la especulación y se elevan para ayudarnos a descifrar este increíble cuadro que nos mira impasiblemente desde la pared del museo. ¿Cuántos secretos de Leonardo desvelará? Leonardo nunca había estado tan atareado como cuando pintaba esta obra. En ese período diseñaba un canal para el río Arno y pintaba bocetos sobre la batalla de Anghieri. Como artista era reconocido en toda Europa y le encargaban una variedad de obras, pero su mente sentía fiebre por una idea que elaboraba desde hacía varios años. Tomaba apuntes diarios sobre la dinámica de las aves y la mecánica de sus alas en relación con el viento. Su siguiente objetivo se relacionaba con otro arte: el arte del vuelo. Esta vez, sus incansables mediciones apuntaban a emular la naturaleza de las aves. Guiado por su obsesión, Leonardo ideó miles de bocetos colmados de palancas, poleas y fórmulas. La máquina para volar se había convertido en su gran meta. El año 1503 está anotado en sus diarios y en un margen hay una frase, o quizás un consejo, o un deseo, o mejor aún: una premonición:

"No lo demores más, si tu ave puede volar, debe hacerlo ahora. Este año, como otros, pasará en breve".

Los años pasaban, Leonardo sentía que su vida se escurría entre proyectos e ideas que aún debía completar. El tiempo transcurría y aún no sabía si su máquina de volar funcionaría. Algo era seguro: debía darse prisa. Por primera vez en su vida deseaba más que nada terminar su obra y materializar sus ideas. Cada noche, luego de cubrir el retrato con una funda, Leonardo estudiaba la prueba final, aquella que le permitiría navegar por el cielo. Volar no significaba para él una hazaña ni la resolución de un rompecabezas. Era mucho más que eso. Cuando escribía sobre "el vuelo del gran pájaro", sus palabras se volvían profundas, religiosas, semejante a lo sagrado. Imitar el vuelo de las aves se había vuelto su pasión, porque eran los únicos seres que vivían entre dos dimensiones. Una puerta que Leonardo había buscado buscado durante toda su vida. Pero su espíritu le pedía más.

Captar los sentimientos internos de la mujer frente a él se convirtió en un cautivante experimento. Un retrato revela el alma del individuo y Leonardo soñaba con reflejar el alma de Mona Lisa. Y así, día tras día, dividía sus horas entre estas dos obsesiones. Obsesiones que dieron significado a su vida y un ardiente deseo de hacerlas realidad. Al atardecer, Lisa posaba para el retrato. Se dice que Leonardo y Gioconda se tenían verdadero afecto. Leonardo le contaba historia y Mona reía con él. La rodeaba de poesía, canciones y conversaciones extrañas. En tanto, su mente luchaba por capturar las armonías expresadas en ese rostro. Observaba su rostro, los músculos alrededor de la boca. Frente a las contradicciones del retrato en el Louvre, debemos aceptar que esa persona no es la esposa de Giocondo, sino otra persona. Los investigadores que respaldaron la idea de las dos versiones, sostienen con firmeza que ambas obras fueron pintadas por la inigualable mano de Leonardo. Aunque se vean parecidas, las dos pinturas son diferentes, fundamentalmente distintas. Retratan a diferentes pinturas. Una inspirada en la otra. Entonces, si la Mona Lisa no es quien se supone que es, y si no hay fuente confliable que confirme su identidad, ¿a quién pintó Leonardo en su obra más famosa? Las vicisitudes de este retrato durante su historia se adecuan más a una novela de detectives que a una obra de arte. Quizás más información sobre el cuadro nos lleva a la dirección correcta.

Al observar la obra que se encuentra en el Louvre, las manos regordetas de Mona Lisa, su ademán y la actitud de reposo, han llevado a afirmar que estaba encinta. Sus senos redondos, su porte, y la posición de la espalda sustentan esa idea. ¿Mona Lisa estaba encinta o acababa de perder un bebé? Quienes niegan la posibilidad de que existan dos versiones del cuadro, no logran explicar las más simples contradicciones. La boca más famosa del mundo parece hacer preguntas -por ejemplo- ¿por qué viste tan humildemente? Los retratos que se pintaban en el Renacimiento eran los de figuras con poder o dinero para pagarlos. De hecho, los demás retratos hechos por da Vinci representan a mujeres nobles o cortesanas. El retrato era un documento que registraba el status del noble y hasta su poder. Por lo tanto, el modelo posaba con la ropa más costosa, más fastuosa y llamativa. El difícil imaginar que Giocondo, un prometeder comerciante burgués, permitiera que su esposa fuese eternizada como una mujer pobre. Y aún lo sublime del rostro de Gioconda, su mirada, la famosa sonrisa, la serenidad de las manos, contrastan con la ropa que viste. ¿No es una evidencia que salta a la vista? Y si no es su retrato, la respuesta es audaz y clara. El retrato más famoso del mundo no es un retrato. ¿O es el retrato de Leonardo da Vinci, un autorretrato? Varias investigaciones determinaron el asombroso parecido de los rasgos más significativos de Gioconda y los de autorretrato de Leonardo. Minuciosos estudios de las líneas de la cara, de la expresión y los rasgos, fueron realizados comparando cada pincelada, cada línea, cada arruga, los ángulos oscuros, el brillo de los ojos de las dos obras, y hallaron vínculos entre ellas. Es común afirmar que los artistas hablan de sí mismos y de sus inquietudes. Hallan su inspiración en los hilos que conectan su obra con su sensibilidad y la búsqueda de su propio ser. Por lo tanto, el retrato más importante de la historia, la imagen más famosa del mundo, es un autorretrato de Leonardo da Vinci. Otra justificación posible explicando el por qué de la ropa humilde y el hecho de que el retrato se parezca tanto a Leonardo, sería de que representa a su madre biológica Caterina. La tercera teoría, compatible con las otras dos, es la del hermafrodita. Según esta teoría, en la Gioconda, Leonardo no sólo combinó la imagen de su madre con la suya, sino que llegó a ser una síntesis perfecta de lo masculino y lo femenino. El resultado de la búsqueda de la perfección andrógina planteada por todos los escritos de la época. La representación de la importancia de la mujer en la vida del hombre, y que databa de los ritos más antiguos, los gnósticos, la fertilidad, la Madre Tierra. Creencias que, gracias a indicios en otras obras, podemos atribuir a Leonardo. Una posición peligrosa de defender. Era lógico intentar ocultarla, taparla con miles de versiones, rumores e información contradictoria. Esta teoría nos lleva a muchas preguntas y mensajes ocultos.

En esta obra, como en las demás, Leonardo esconde símbolos. Pero en ninguna llega tan lejos. La exaltación sagrada de la unión sexual, la superioridad divina del tercer sexo. A pesar de su espiritualidad, se decía que Leonardo tenía hábitos poco cristianos. A menudo se refería a Jesús como "un hombre que murió en Oriente" y se reía del culto a la Virgen. El único orden que consideraba divino era el orden natural y respetaba las leyes que imitaran la naturaleza. Estos pensamientos y creencias lo convertían en pecador ante los ojos de la iglesia. Aún más, sus excentricidades le daban un toque demoníaco, desenterraba sepulcros, escribía en su diario hacia atrás y buscaba un elixir para engañar a dios y retrasar la muerte. Si Leonardo era en verdad Gran maestre del Priorato de Sión, una sociedad secreta con orígenes cercanos a los caballeros templarios y cuya misión era proteger el supuesto linaje de Jesús y Ma. Magdalena, y por ende reafirmar el papel central de la mujer en la iglesia que tanto las oprimía en la época, debe haber tenido muchas razones para expresar secretos, mensajes codificados, contraseñas que no pudieran ser descubiertos con facilidad, a menos que se sea un iniciado. Esto ha llevado a pensar que Leonardo utilizó los mismos métodos de codificación en su retrato. Muchos dicen que el nombre Mona Lisa encierra también un mensaje herético codificado en un anagrama, ya que es posible formar dos extrañas combinaciones: la primera teoría dice que Mona Lisa es un anagrama de Amón y L'isi, antigua forma de escribir Isis, los dioses egipcios de lo masculino y lo femenino. Así, el nombre de la obra, indicaría la posición pro andrógina de Leonardo. La otra teoría es que Mona Lisa es un anagrama basado en las palabras Sol y Alma en latín, que son los componentes básicos de la transmutación primaria de la alquimia del sol (oro) y el alma (plata) en mercurio (sol anima), nuevamente uniendo lo masculino y lo femenino. Ambas teorías tienen dos defectos insalvables. Primero, Leonardo no llamó al cuadro "Mona Lisa" en vida; segundo, la ortografía correcta en italiano es "Monna Lisa", con dos "n", lo que destruye completamente cualquier anagrama que utilice sólo una "n".

Quizás este retrato andrógino conocido como "Mona Lisa" sea tan trascendente porque une muchas preocupaciones y obsesiones de su creador. Tal vez la teoría de que Leoanrdo pertenecía a sociedades secretas que defendían la divinidad de las mujeres, sea cierta. "Del movimiento de las olas del mar o de las aves en vuelo, extraigo el movimiento de una sonrisa". El efecto es un cuadro cuya manifiesta placidez genera una tensión insuitada. Leonardo sabía cómo se comportarían dos cauces de agua al encontrarse. En el cuadro de la mujer sonriente, encontramos un rostro que capta el preciso momento en que confuyen dos emociones. Tiempo y espacio. Tristeza y alegría.

¿Qué pudo suceder entonces con el retrato de Lisa? Fue dejado, perdido en algún lugar de Europa.

Luis Mirkovich
Taken by: The da Vinci Files. Investigación de Infinito.

20 de abril de 2009

Género Humano: mucho más que masculino y femenino

Hombres y mujeres; masculino y femenino; azul y rosa... Las cuestiones genéricas siempre dan de qué hablar, sobretodo porque desde no hace mucho tiempo no hay una diferenciación genérica clara como en tiempos medievales o inicios del siglo pasado.

Cuando escuchamos a alguien hablar sobre género, miles de asociaciones se producen en la mente; pero, primero lo primero, ¿qué es el género? El género, en resumen, es lo que la sociedad impone a hombres y mujeres como masculino y femenino, ya no sólo como rasgos físicos y comportamentales, sino hasta de pensamiento, ¿te suena conocido?

Culturalmente los hombres (sexualmente hablando) han sido los proveedores, partiendo desde su composición anatómica; la mujer, aunque en algunos momentos de la historia tuvo papeles activos en la sociedad, es receptora de lo que el hombre le lleva. Si partimos de la condición fisica, existen diferencias abismales, sin embargo, en pleno florecimiento del siglo XXI, ya no se trata de ver quién es superior a quién como se hacía todavía en el siglo pasado. Fisiológicamente hablando compartimos los mismos mecanismos, así que ser mujer u hombre no representa mucho.

Hasta no hace mucho tiempo, nacer mujer significaba: ama de casa, madre, esposa, quehaceres, comida, hijos, educación, sentimentalismos, pasividad, debilidad, etc. Mientras que ser hombre significaba: proveedor, fuerte, macho, activo, etc.; y la sociedad tomaba eso como norma y forma de vida; se respeta porque eran las costumbres, sólo que actualmente con toda la información con que contamos, esas creencias y estilos de vida sólo hablan de ignorancia.

Hombres y mujeres contamos con un cerebro especializado en todo, ni uno sirve más que el otro, ni uno condiciona a vivir de una forma u otra; así que olvidémonos de esas tonterías que por mucho tiempo se vendían al por mayor.

Al inicio de este escrito mencionaba que actualmente no hay una diferenciación genérica tan marcada como hace años, lo cual no significa que haya más homosexuales porque nada que ver. Simplemente considero que que tanto hombres como mujeres están dando cuenta de las capacidades con que cuentan y las están utilizando; no quiero mencionar que hombres y mujeres están descubriendo su parte femenina y masculina, respectivamente, porque seguiría en el mismo camino, únicamente saben que cuentan con muchas facultades y oportunidades. Si los hombres no pudieran llorar como dice la gente, fisiológicamente no se tendría esa función, pero la tienen. Si las mujeres no se pudieran desarrollar profesionalmente como dicen, no tendrían ni un porcentaje mínimo de inteligencia, pero lo tienen. Gente de la socidad, se están poniendo la soga al cuello con sus normas, ¿no se han dado cuenta?

Erróneamente se piensa que si un hombre es sensible o una mujer fuerte, son homosexuales. Señores y señoras, la preferencia sexual o sexo-genérica, más particular, no tiene nada que ver con cuestiones comportamentales de género. Sabemos que sí, muchos hombres homosexuales son afeminados y muchas mujeres homosexuales son masculinas, pero volvemos a lo genérico: así es como les enseñan que son las mujeres y los hombres. Pero también sabemos que muchos hombres y mujeres homosexuales, genéricamente, se comportan como marca la sociedad. Aunque sin lugar a dudas, las preferencias sexuales es un tema que merece ser hablado en otro apartado pues implica mucho más de lo que pensamos.

Actualmente ya no se debería hablar de masculino y femenino, sino de género humano y aceptar a la gente tal cual. Es una labor titánica porque es más cómodo dejarse llevar por la corriente, pero, damas y caballeros, los tiempos cambian y nosotros tenemos que evolucionar.

No olvidemos que la gente que desarrolla sus capacidades y se expresa libremente, vive mucho mejor y más, así que no se repriman o limiten, ser hombre o mujer es mucho más de lo que nos han hecho creer.

Luis Mirkovich

27 de febrero de 2009

Greenpeace Dándole Cuerda al Mundo por el Maíz



Con 35 mil kilos de maíces nativos blancos y amarillos y 250 metros cuadrados de manta, cientos de personas de la sociedad civil y de organizaciones campesinas y ambientalistas elaboraron un mapa de México de 4,500 metros cuadrados para exigir al gobierno federal la protección de esta gran riqueza biológica y cultural frente a la contaminación transgénica.

El mapa fue formado en una cuarta parte de la plancha del Zócalo capitalino, y a su lado lanzaron los mensajes “Sin maíz no hay país” y “No a los transgénicos”. Su elaboración arrancó a las 19:30 horas del miércoles 25 de febrero y se prolongó hasta las 9 de la mañana del siguiente día.

“Este mapa muestra claramente que todo México es tierra de maíz y lo elaboramos para enfatizar que haremos todo lo posible para proteger nuestro principal grano de la voracidad de las transnacionales agrobiotecnológicas y que le exigimos al licenciado Felipe Calderón (Presidente de México) que reconozca que TODO el territorio mexicano es centro de origen y diversidad del maíz y actúe de inmediato para evitar que empresas como Monsanto sigan contaminando nuestro campo y poniendo en riesgo nuestra salud y soberanía alimentaria”, señalaron los miembros de las organizaciones agrupadas en Sin maíz no hay país.

En el marco de la reunión del Protocolo de Cartagena que se lleva a cabo en la Ciudad de México del 23 al 27 de febrero, las organizaciones convocaron a esta velada por el maíz, una ceremonia que recuerda las tradiciones de nuestros antepasados, quienes brindaron este extraordinario alimento al mundo. Con esta velada las organizaciones alertaron a los representantes de los países miembros del Protocolo de Cartagena reunidos en el Grupo de trabajo de Responsabilidad y Compensación de Daños sobre la peligrosa situación del maíz en su centro de origen.

“En Chihuahua ya se confirmó la contaminación transgénica de los campos de maíz tanto por parte de las comunidades campesinas como de prestigiados científicos mexicanos. Más aún, el propio gobierno mexicano lo ha reconocido. Esto, sin embargo, no ha sido suficiente para que las autoridades se decidan a proteger nuestro maíz”, declaró Miguel Colunga, de la organización Frente Democrático Campesino de Chihuahua.

“A pesar de esto, no se han tomado las medidas necesarias para determinar la fuente de la contaminación y mucho menos revertirla; es decir, el gobierno mexicano no ha asumido su responsabilidad. Por el contrario ha buscado legalizar lo ilegal y justificar el crimen que significa la contaminación del centro de origen del cereal más importante y codiciado hoy en el mundo”, ahondó Colunga.

“Solicitamos a los países miembros del Protocolo de Cartagena que analicen la trascendencia de proteger los centros de origen y de diversidad genética, sabemos que ante una crisis mundial de orden ambiental, plagas o los cambios extremos del clima, la biodiversidad y la protección de centros de origen son las herramientas para mantener la producción de alimentos para la humanidad. Los cultivos transgénicos no son una opción; al contrario, dejan en estado de vulnerabilidad y dependencia a las comunidades ante la posibilidad de contaminación transgénica de sus semillas y cultivos y a los consumidores del mundo frente a la pérdida de diversidad genética”, explicó Aleira Lara, coordinadora de la campaña de agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace México.

México es parte del Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología. Sin embargo, la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM), publicada en 2005, no cumplió con la responsabilidad de proteger el carácter de centro de origen del maíz, a pesar de que el Protocolo así lo establece. Peor aún, la Ley pasó por alto el mandato del Protocolo para establecer medidas de bioseguridad respecto a los daños causados por transgénicos a la diversidad y los riesgos que éstos representan para la salud humana.

“El gobierno mexicano ha diluido notablemente los mecanismos de bioseguridad en la LBOGM y en el Reglamento de la misma; este último incluso violenta la Constitución al establecer disposiciones que permiten liberar transgénicos. El gobierno pretende eliminar el Régimen de Protección Especial del Maíz, ignorando con ello la opinión de más de 500 mil mexicanas y mexicanos que de diversas maneras han expresado su rechazo a los transgénicos. Asimismo no respeta los acuerdos emanados de sus órganos de consulta”, denunció Adelita San Vicente de la organización Semillas de Vida.

Mientras esto sucede, representantes del gobierno federal asistieron en los primeros días del año a Singapur, invitados por las grandes empresas productoras de transgénicos, a escuchar una propuesta manipuladora en la que las empresas se comprometerían a destinar recursos para compensar los daños a la diversidad biológica.

“En dicha propuesta, conocida como Compact, las empresas establecen tramposamente que serán ellas quienes determinen su grado de responsabilidad y la manera en que compensarán a los afectados. Esto es inaceptable, pues los daños al ambiente y a la biodiversidad no pueden quedar a discreción de las transnacionales. Los gobiernos son los encargados de la protección de los recursos naturales, de la soberanía alimentaria y de la sociedad. Por lo tanto, deben evitar, con base en el principio precautorio, cualquier riesgo planteado por una tecnología que traerá ganancias únicamente a las empresas y que plantea grandes riesgos al medio ambiente, a la salud humana y la producción local de alimentos”, agregó San Vicente.

“Es urgente que México como cuna del maíz se atenga al principio de precaución y establezca formalmente la prohibición a la siembra de maíz genéticamente modificado por ser centro de origen. Exigimos al gobierno mexicano que en esta reunión actúe como le corresponde, promoviendo activamente un régimen de responsabilidad y compensación obligatorio, que incluya medidas preventivas y de remediación frente a las afectaciones de los transgénicos al ambiente, la biodiversidad y la salud; un fondo de indemnización que incluya claramente los daños y perjuicios socioeconómicos provocados a las comunidades y que, bajo el principio de quien contamina paga, se finquen responsabilidades a las empresas dueñas de las patentes de los transgénicos”, demandó Lara.

Las organizaciones concluyeron exigiendo al gobierno federal que atienda las demandas de la sociedad y declare a todo el país como zona libre de transgénicos, como lo hizo ya el gobierno de la Ciudad de México. Necesitamos acciones decididas como éstas para lograr la protección de la gran riqueza con que cuenta nuestra país y evitar la apropiación de la misma por parte de las voraces empresas trasnacionales.
Texto tomado de Greenpeace, México.
México, tierra de tradiciones y cultura históricas que nos marcan y diferencian de muchos otros países en el mundo, se ha unido ayer día en la plancha del Zócalo de Ciudad de México para darle cuerda al mundo como sólo él sabe hacerle. Gracias a la gente que asistió, participó y siguió vía Internet el proceso.

Únete a esta y otras acciones. Recuerda que con una sola persona es suficiente para crear grandes e inmensos cambios en el muno, y esa persona, esa persona puedes ser Tú.
Luis Mirkovich

20 de febrero de 2009

Living-Proof: Para Darle Cuerda al Mundo en 2009

2009 inicia de manera perfecta, y este Blog no puede quedarse atrás en la R-evolución.
Hemos estado 2 años dándole cuerda a este mundo. A continuación les presento algunas de las cosas que incluiré en esta nueva etapa:

- exposiciones de arte virtuales
- exposiciones fotográficas virtuales
- ecotips
- libros que dan cuerda al mundo
- y mucho más...

Y dándole continuidad a lo que he hecho desde el inicio, más y más escritos. Quiero que esta nueva etapa sea increíble.

Luis Mirkovich